La planificación es la clave para una mudanza tranquila. Para ello se indica que los preparativos se realizan con tiempo. Para minimizar posibles situaciones inesperadas, aquí enumeramos algunos consejos para una mudanza sin estrés.

  1. Haz una lista de todas las cosas que tienes que hacer antes de mudarte. Una lista básica, te ayudará a mantener tu organización y a que no te olvides de nada, como apagar la luz, Internet y los servicios telefónicos.
  1. Lleva sólo los artículos que usarás en la nueva casa. No ocupes espacio y tiempo de tu mudanza tomando cosas que no te van a hacer falta. Ahorrará tiempo y espacio en la nueva casa al tirar todo lo que no necesites. Considera donar o vender artículos que ya no sirven o que serán reemplazados en la nueva casa.
  1. Empieza empacando tus cosas según las habitaciones de la casa, guarda el contenido de los diferentes ambientes en cajas de diferentes. Asegúrate de identificar las cajas con el nombre de las habitaciones. Esto te ahorrará tiempo al desempacar y distribuir los objetos en la nueva casa.
  1. Prepárate para empacar las cosas poco a poco y con mucha anticipación, aunque sólo organices dos cajas al día. Un consejo es empezar por los lugares donde están las cosas de poco uso en el día a día, como el comedor, el garaje, la habitación de las visitas, etc.
  1. No todo lo que traigas deberá desempacar inmediatamente en la nueva casa. Separa las cajas por prioridad y márcalas con 1, 2 y 3, recoge las cosas que necesitarás usar el mismo día o en la misma semana en la misma caja y márcalas con el número 1, eso marcara la prioridad de esa caja, siendo útil a la hora de encontrar lo que necesitas. Has lo mismo con los números 2 y 3, organizando las cajas con los elementos por prioridad.

Con esta lista de control te será más fácil de organizar, haciendo todo más práctico cuando se trata de mudarse.  Asegúrate de hacer una mudanza tranquila y un excelente viaje.